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viernes, 4 de junio de 2021

Lateralidad

 


La lateralidad es la inclinación sistematizada a utilizar más una de las dos partes simétricas del cuerpo y uno de los órganos pares, como las manos, los ojos o los pies

Es una parte fundamental en el desarrollo, y cuando existe algún trastorno en su definición, pueden darse dificultades en el lenguaje oral y escrito, desorientación o confusión espacio-temporal, deficiencias en el aprendizaje de las matemáticas y la lógica, disfunciones motoras y funcionales, problemas de concentración, comprensión, comunicación y relación, apatía, lentitud, inseguridad, inestabilidad, desmotivación y ansiedad.

Por ello, es imprescindible estar atentos a la definición de la lateralidad en los niños, y trabajarla bien desde Educación Infantil y el Departamento de Orientación. 

En internet hay múltiples recursos para poderla trabajar. En Youtube encontramos videos muy interesantes sobre cómo trabajarla con actividades y juegos.

Además, en el portal Edufichas podemos encontrar infinidad de fichas para trabajar la lateralidad.

También existen varias aplicaciones como puzzlesmosaicos, juegos de destreza visual, muy recomendables para reforzar las actividades y juegos que hacen con su propio cuerpo y con fichas. 


miércoles, 2 de junio de 2021

Google Currents para la comunicación interna

Google Currents

En el centro donde trabajo, una vez que comenzamos a crecer y hacernos grandes, el equipo de profesoras de Infantil y yo comenzamos a tener la necesidad de disponer de un espacio online donde poder trabajar juntas y comunicarnos, más allá del correo electrónico.

En su momento estuvimos trabajando con Workplace de Facebook, pero desde enero de este año hemos empezado a utilizar Google Currents.

Google Currents, anteriormente conocido como Google+ para G Suite, es un software desarrollado por Google para la comunicación empresarial interna.

Como nuestro correo electrónico de empresa está alojado dentro del dominio de gmail, disponemos de todas las herramientas de Google: Drive, Sites, Hangout, Meet... y ahora también, Currents. 

Todas las profesoras se dieron de alta con su usuario de correo electrónico, y creamos lo que se llama "una comunidad", formada por todas las profesoras de Infantil. Se pueden crear múltiples comunidades dentro de un mismo centro educativo: una comunidad general de todo el personal docente y no docente del colegio, una comunidad para cada etapa educativa (Infantil, Primaria, E.S.O.), otra para el Departamento de Orientación, e incluso comunidades intercolegios, con las que comunicarte con otros centros educativos y compartir experiencias y recursos. 

En nuestra comunidad de Educación Infantil de Currents colgamos el orden del día de las reuniones de claustro, damos indicaciones sobre organización y logística, abrimos temas a debate cuando hay que tomar una decisión, etc. 

Creo que es una herramienta interesante y muy útil para la práctica docente y la coordinación entre el equipo de profesores. 

De cuando fuimos centro TGD y empezamos a trabajar con pictos

Picto de ARASAAC para expresar "¡Hola!"

Hace dos años tuvimos la grandísima suerte de convertirnos en Centro Preferente para alumnos con Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD). Esto supuso la apertura de un aula para cinco alumnos con Trastorno de Espectro Autista, cuya escolarización en modalidad ordinaria era insuficiente para poder atenderles correctamente, pero tampoco cumplen los requisitos como para ser alumnos de Educación Especial. 

Y digo que tuvimos la suerte de abrir un aula TGD porque fue algo que cambió enormemente nuestro colegio a todos los niveles. Supuso una verdadera revolución, y creo firmemente que a partir de ese momento dimos un gran salto en cuanto a la Atención a la Diversidad y a la Inclusión educativa. Desde ese año todos los integrantes del colegio somos mejores personas y mejores profesionales de la educación

Para poder asumir semejante reto, todo el profesorado del colegio recibió una formación intensiva sobre las características del Autismo, y su manejo en el aula y en el centro. En dicha formación pudimos conocer muchas experiencias en diferentes centros como el nuestro, y nos dieron varios tips y herramientas para trabajo en el aula. 

En concreto, profundizamos sobre la Metodología TEACCH: Tratamiento y Educación de Niños con Autismo y Problemas Asociados de Comunicación. El objetivo principal de esta metodología es maximizar la adaptación de materiales y estructurar el entorno para mejorar las habilidades y destrezas funcionales del alumnado que lo usa.  El principio básico de TEACCH es una enseñanza estructurada con estimulación visual en el ambiente. 

Para ello, una herramienta imprescindible son los pictos, imágenes que muestran vocabulario, acciones, etc. Para poder hacer los cuadros de rutinas, normas de la clase, agenda diaria y, en definitiva, todo el apoyo visual necesario para nuestros alumnos con TEA utilizamos muchísimo la página web de ARASAAC, Centro Aragonés para la Comunicación Aumentativa y Alternativa. En dicha página, utilizando el buscador e introduciendo la palabra que te interesa, pone a tu disposición de manera gratuita los pictos que existen sobre dicha palabra o acción, más elaborados o más sencillos, a color o en blanco y negro. 

Además, existe una app chulísima llamada Dictapicto, desarrollada por la Fundación Orange, que permite pasar un mensaje de voz o escrito a imágenes de forma inmediata. De esta forma, puedes apoyar en el momento con pictos lo que estás diciendo de palabra a un alumno con TEA. El sistema de traducción me parece la bomba, la verdad.

Tenemos que seguir avanzando y mejorando en la Atención a la Diversidad y la Inclusión, pero creo que estamos viviendo un momento muy bueno en el que se están desarrollando infinidad de herramientas, recursos y apps para apoyar y reforzar los aprendizajes en los alumnos con Necesidades Educativas Especiales. 

martes, 9 de abril de 2013

Cuando te equivocas de material

Uno de mis últimos grandes descubrimientos en el mundo de los cuentos bonicos es Helen Oxenbury. Alguien me regaló por Reyes uno de sus cuentos, y abrió la brecha. Ya haré una entrada haciendo un recopilatorio de sus cuentos, porque hoy me quiero centrar en uno en concreto: Los Tres Lobitos y el Cochino Feroz.
Cuando leí el título de este cuento me hizo mucha gracia, y me pareció, cuando menos, original. Vi que en Amazon.es no estaba muy caro, así que no dudé: me lo compré. El día que llegó y lo leí por primera vez... ¡¡qué subidón!!
Veréis, tengo en mi clase un serio conflicto con un alumno majísimo y súper trabajador que tenía un problema: en el recreo, pegaba mogollón. En serio, no dejaba títere con cabeza, su nombre era el más sonado de los recreos, todas las profesoras de Infantil le conocen. Los recreos eran una tortura para él, que claramente tiene una impulsividad muy alta y no disfruta nada de los juegos, y para el resto, por razones que saltan a la vista. Total, que yo llevaba dos meses abriéndome la cabeza sobre cómo ayudar a este pobre mío a superar esto, viendo con frustración y profunda pena que ni castigos, ni premios, ni regañinas, ni amenazas, ni explicaciones, ni nada funciona. 

Pero resulta que en este cuento, el Cochino Feroz es muy muy malo. Pero malo de verdad. No se anda con tonterías de soplidos para derribar la casa de los Tres Lobitos, no. Se lía a 
mazazos con la casa de madera, con un taladro gigante pulveriza la casa de cemento armado, y con un arsenal de dinamita vuela por los aires la casa blindada de acero. Desesperados los Lobitos, sin saber ya qué usar para construirse una nueva casa más dura y resistente que las que ya han construido y así estar seguros, descubren que se habían equivocado de material. Prueban a construir una casa de flores, enclenque, sencilla, pero encantadora: una casa en la que da gusto vivir. Al llegar el Cochino Feroz, queda prendado de la belleza de la casa, el olor de las flores enternecen su corazón y se da cuenta de lo mal que se ha portado. Se esfuerza por que los Lobitos le perdonen, y todo acaba bien.

Aprovechando un día que mi alumno en cuestión faltó, leí el cuento y hablé seriamente con mi clase sobre este asunto. Todos nos estábamos equivocando de material con él, y teníamos que ayudarle a salir del bucle de negatividad en el que estaba. Debíamos construir la casa de flores: le teníamos que dar muuuuuchas oportunidades, perdonarle cuando fallara y pegara, no provocarle, dejarle jugar con nosotros y nunca jamás volver a decir que no le dejábamos estar con nosotros porque era un pegón. Yo tenía que hablar y trabajar mucho con él para que aprendiera a controlar su impulsividad, que aprendiera a ser un poco más reflexivo, a saber expresarse mejor y no intentar solucionarlo todo a golpes, pero ellos debían ayudarme.


Y mira tu por dónde, que funcionó. A partir de este cuento con el que todos nos sentimos delatados, empezamos un plan de acción con este alumno, y a día de hoy es una gozada verle jugar en los patios, porque juega de verdad. A veces a peleas o luchas, a veces a ser el bueno, otras veces a ser el malo, pero en los recreos casi no escucho su nombre y él se encuentra bastante mejor, porque en la asamblea de ayer me lo dijo. Y yo, me le como a besos.
Uuuufff.... objetivo conseguido.



miércoles, 6 de marzo de 2013

La "m" con la "a"...

He estado preparando con mucha ilusión este post sobre lectoescritura.
Voy a relatar qué hago yo, día a día durante la semana, en mi empeño por enseñar a leer y escribir a mis canijos de 4 años.

En mi colegio utilizamos un método mixto, global-analítico-sintético (para los entendidos que les interese).

En tres años se les presenta a los niños las letras, empezando por las vocales, y se trabaja durante dos semanas cada letra. 
En cuatro años también se comienza por las vocales, y también se emplean dos semanas por letra, pero sólo durante el primer trimestre. Hacia el segundo trimestre aumentamos el ritmo y ya sólo trabajamos una letra por semana.
Yo les paso a los niños dos veces al día (mañana y tarde) unos bits del abecedario, de elaboración personal. Dichos bits tienen por una cara la minúscula y por la otra la mayúscula de cada letra. También utilizo distintos colores que les ayuda a reconocer cada letra gracias a la memoria fotográfica. Asimismo, cuando les enseño las letras, les digo el nombre de la letra y su sonido con cada una de las vocales. Ej: "Esta letra se llama be, y suena ba, be, bi, bo, bu". Y además, empleamos algo que me pareció muy bueno cuando lo vi por primera vez: apoyamos cada letra y su sonido con un gesto. Así, la "m" suena ma, me, mi, mo, mu y en cada uno de sus sonidos yo me paso la mano por la boca como si me limpiara con una servilleta, y coloco la boca para articular la a/e/i/o/u. Después de dos semanas pasando el abecedario, nombrando cada letra, reproduciendo sus sonidos y sus gestos, al enseñar cada bit se lanzan como locos a nombrarla y a decir cómo suena y cuál es su gesto. Esto ayuda mucho al hacer la lectura individual con cada niño, pues es común que cuando miran una letra, ya sea por inseguridad, porque no se la saben o no se acuerdan, no se lancen a leerla. Entonces, haces el gesto y les sale como un resorte. 
Estos gestos los propuso en el colegio una compañera de Infantil que tuvo que llevar a su hijo al logopeda, el cual los usaba. A ella le pareció una herramienta buenísima no sólo para ayudar en la articulación, sino en el apoyo en la lectura, y así es.
Después de pasar el abecedario, el lunes les anuncio cuál es la "letra invitada" que trabajaremos toda la semana. La cuelgo en una cuerda que tengo en la pizarra, y ahí se quedará los próximos cinco días.

A continuación paso los bits específicos de esa letra, que son veinte: diez imágenes y sus diez palabras, que empiezan por la letra invitada de la semana. Pasamos las imágenes, les enseño las palabras, y cuando va avanzando la semana, leemos las palabras, sílaba a sílaba, apoyándonos con los gestos. Después de pasarlos, les pregunto qué bit colgamos en la cuerda, y cada día eligen uno distinto. Cuelgo la palabra y su imagen. Después de esto les insto a que me digan palabras que empiecen por la letra invitada, y sale de todo: desde las palabras de los bits que acabo de pasar, palabras inventadas, nombres propios... Lo apuntamos en la pizarra, con un color especial para marcar la letra invitada. Y hasta aquí, las rutinas que hacemos todos los días, lunes a viernes. 
Respecto a las rutinas específicas de cada día:

Lunes
Después de hablar sobre la letra, sacar palabras que empiecen por ella y haberla visualizado bien, pasamos a ver el "caminito" de esa letra, que conlleva varias actividades. -- Hago la letra en la cuadrícula de la pizarra y tienen que salir uno a uno a borrarla. 
- Hacemos la letra en el aire. 
- En un folio sin cuadrícula, en grande, les hago la letra de tal manera que con el dedo puedan hacer el camino de la letra invitada. Uno a uno superviso que hagan el caminito, para pasar a hacerlo después con pintura de dedos. Lo colgamos en la cuerda de las obras de arte, y se queda ahí todo el día, por lo que el aula se va inundando de la letra invitada.
- También les dibujo con cera blanda sobre la mesa la letra a trabajar, en mayúscula y minúscula, y deben hacerla con plastilina.





Martes
Toca hacer las letras en las cuadrículas individuales. Hay dos tipos de cuadrículas, unas más largas y estrechas, y otra más cortas y anchas. 
- En las largas y estrechas, los niños deben escribir la letra invitada con rotulador varias veces, dejando un cuadrado intercalado. Les doy una toallita de bebé a cada uno para que puedan corregir si les sale mal. 
- En las cortas y anchas, yo escribo la letra invitada repetidas veces e intercaladas, con cera manley. Ellos deben hacerlas con plastilina, igual que el día anterior sobre la mesa, pero esta vez apoyándose en la acotación viso-espacial de la cuadrícula.




Miércoles y Jueves
El miércoles trabajamos la letra con el libro de grafomotricidad (en el que tienen que repasar la letra punteada y escribirla) y el libro de lectura (en el que tienen que rodear la letra cada vez que la reconozcan en un texto, unir con flechas imágenes con sus palabras...). 
También estos días hacemos juegos de lectura: tiro al suelo todos los bits (los de palabras y los de imágenes) y les digo que salgan uno a uno, que cojan una imagen y busquen entre las palabras la que le corresponde.
Asimismo, estos días también trabajamos por rincones con los puzzles de palabras: les doy un juego de bits de sílabas (la "j" con las cinco vocales, la "m" con las cinco vocales, etc.) y tienen que construir las palabras de los bits de esa semana, que les pongo delante como guía, palabras que se les ocurre, disparates... 

El viernes no hago ninguna actividad específica porque ya están cansados, pero las rutinas de las que hablé en principio se mantienen los cinco días.
Combino todas estas actividades con la lectura individual, casi casi diaria (no siempre me da tiempo a leer con todos los niños todos los días). Ahí veo cómo va cada niño, el grado de asimilación de la letra de la semana, y me adapto al nivel en que está, pues cada uno tiene su ritmo y su maduración. Anoto los avances o retrocesos en una hoja observacional que me sirve de guía para conocer el proceso de cada niño, que es tan importante como el resultado, o más.

De todas formas, no me las voy a dar de nada. No puedo negar que me estreso un montón, que siento tantas veces que no llego, que no me da tiempo, que no sé enseñarles. Aún así sigo cada día, erre que erre (y nunca mejor dicho), con cariño y queriendo planteárselo como algo bonito y divertido, motivándoles, pensando nuevas actividades, cómo complementar, viendo lo que funciona y lo que no, buscando cómo sacar a delante a los más lentos y cómo aprovechar el tirón de los más rápidos, intentando echarle creatividad y amor. Recalculando ruta una y otra vez. 
En junio os contaré si mis niños leen o no.