martes, 1 de junio de 2021

ABN

Policubos, uno de los materiales más característicos de ABN


ABN es un método de enseñanza de las matemáticas desarrollado por Jaime Martínez Montero.  Sus siglas significan Abierto Basado en Números, haciendo referencia a la forma de cálculo abierto que promueve, al contrario de los métodos Cerrados Basados en Cifras (CBC) de la enseñanza tradicional. 

Actualmente son muchos centros en los que se trabaja con esta metodología, y en concreto en nuestro colegio estamos muy contentos con sus resultados en cálculo después de varios años de aplicación en las aulas de Educación Primaria. Por ello, después de varios meses de formación y preparación de algunas de las profesoras del equipo de Infantil, a partir de septiembre comenzaremos a introducirlo en nuestras aulas con los más pequeños.

Si algo define a esta metodología es que enseña matemáticas de una forma totalmente manipulativa, haciendo un trabajo de acompañamiento con los niños desde lo más concreto hasta conceptos y operaciones de lo más abstracto, logrando que alcancen la competencia matemática de manera muy eficaz. 

En internet se pueden encontrar muchísimos recursos, videos y bibliografía sobre ABN. Mi recomendación es trabajar siempre con las fuentes. En la página web Cáculo ABN se puede encontrar una definición detallada del método, cómo surgió, el equipo que hay detrás, multitud de cursos de formación para el profesorado presencial y online, un conjunto de foros para consultar dudas con los expertos, un blog que recoge diferentes experiencias, y lo que ahora nos está resultando más útil: infinidad de materiales descargables

Creo que era necesario darle una vuelta a la enseñanza de las matemáticas en España, pues ha sido siempre nuestra asignatura pendiente, y con ABN se consigue llegar de manera eficaz a aquellos niños que con una metodología tradicional estarían abocados al fracaso. 

Cuando la Disciplina Positiva llegó a mi vida

Certificación Internacional en Disciplina Positiva en el aula, septiembre 2018

Conocí por primera vez lo que era la Disciplina Positiva hace exactamente tres años. Yo acababa de dar a luz a mi segundo hijo y estaba de baja de maternidad.

Resulta que una profesora del equipo con el que trabajo había hecho unos meses antes una cosa rara llamada "Certificación", y había llegado un lunes haciendo y diciendo cosas raras sobre cambiar la visión del adulto en el respeto al niño, educar en habilidades de vida, cascadas y otras historias que me sonaron muy new age.

Pero lo cierto es que esa profesora tenía una clase con bastante intensidad conductual y desde que empezó a utilizar dinámicas de la Disciplina Positiva muchas cosas cambiaron, especialmente respecto a los problemas de convivencia entre alumnos. 

Por ello, en junio de 2018 invitamos a Bibiana Infante, psicóloga y fundadora del Centro Integral Disciplina Positiva, a dar una charla en el colegio al equipo de Infantil. De aquella sesión salimos bastante entusiasmadas, aunque con poca idea de cómo implementar esta metodología en las aulas. 

A continuación, en septiembre, nos lanzamos todo el equipo a hacer la Certificación Internacional de Disciplina Positiva en el Aula, impartida por la Asociación Disciplina Positiva España y certificada por la Possitive Discipline Asociation (PDA). 

La Disciplina Positiva es una corriente educativa desarrollada por la doctora en Educación Jane Nelsen, que entiende el comportamiento de los niños desde un enfoque positivo, proponiendo educar con firmeza y cariño a la vez. Y ¿por qué me llamó tanto la atención y me gustó como para lanzar a todo un equipo a su Certificación Internacional?

  • Porque nos da alternativas al grito, al castigo y al premio.

  • Porque nos ayuda a comprender el comportamiento de un niño, buscando qué hay detrás. Detrás de toda mala conducta hay algo que le está haciendo sentir mal, y por tanto, portarse mal. Así, buscamos conseguir que el niño se porte bien atajando la raíz del problema (la causa) y no sólo la superficie (la mala conducta).

  • Porque conocer y comprender cuál es la causa de su mala conducta nos ayuda a conectar con él y sus necesidades. Esta conexión nos va a ayudar muchísimo a la hora de manejar las conductas disruptivas y las incidencias de una manera amable pero firme.

  • Porque nos capacita para enseñarles que sus acciones tienen consecuencias, pero sin necesidad de humillarle y hacerle sentir mal por una mala acción.

  • Porque nos ayuda a buscar con ellos soluciones y alternativas para que una mala conducta no se vuelva a repetir, en vez de centrarnos únicamente en el error, en el castigo y en que “el niño pague” por lo que ha hecho mal.

  • Porque conseguimos la colaboración de los niños, que todos puedan sacar lo mejor de sí mismos y se pongan al servicio de los demás para hacer que el conjunto de la clase esté bien. De esta manera todos ganamos: el alumno se siente bien al hacer algo por los demás y los demás se sienten bien porque alguien hace algo por ellos. Esto les da un sentido de pertenencia al grupo muy fuerte.

Hay videos muy interesantes que explican perfectamente qué es la Disciplina Positiva y sus ámbitos de actuación en casa, en el colegio, en la pareja e incluso en las empresas, como el video de Marisa Moya para BBVA o el video de Bei Muñoz en TEDx Talks de Tarragona.

En la web del Centro Integral Disciplina Positiva hay muchas opciones de formación, tanto para familias como para profesionales de la educación y colegios, en formato online y presencial.

Existen, además de los libros y manuales escritos por Jane Nelsen y sus colaboradores, herramientas muy interesantes para su aplicación en el aula y en casa, como las tarjetas que contienen las 52 herramientas o estrategias de la DP, que también existen en formato app descargable y muy útil.

Como veis, podría estar horas y horas hablando y escribiendo sobre Disciplina Positiva, pero no es momento ni lugar. Aún así, no quería dejar de compartir nuestra experiencia, herramientas y recursos relacionados con esta corriente educativa que tanto nos ha cambiado como educadoras y como personas.

lunes, 31 de mayo de 2021

Inteligencia emocional y Proyecto Gomins


Que somos una sociedad poco educada emocionalmente es más que un hecho. Desde hace varios años estamos a vueltas con la educación emocional: cómo enseñar a nuestros niños la identificación de emociones, saber ponerles nombre, que logren la autorregulación emocional, etc. Y gracias a ello, vamos dando pasos para conseguir que nuestros alumnos sean emocionalmente más inteligentes, más asertivos y más conscientes.

En el colegio tuvimos la gran suerte de colaborar hace unos años con parte del equipo del Grupo Álava Reyes y su desarrollo de la app Gomins, un videojuego infantil con el que se evalúan aspectos relacionados con la inteligencia emocional y social como la impulsividad, el autocontrol o el reconocimiento de emociones en niños a partir de 4 años.

Además, la app cuenta con la aplicación para padres Gomins Viewer for Parents con la que, en tiempo real, los padres reciben la información personalizada en su móvil en base a la interpretación de los datos obtenidos en el juego.

Asimismo, además del videojuego para la evaluación, la app contiene un apartado de actividades para trabajar con los niños aquellas áreas en las que hayan obtenido puntuaciones más bajas: la realización de una receta para trabajar la paciencia, juegos de palabras para aprender a nombrar las emociones, ejercicios de respiración para la autorregulación de emociones intensas, etc. 

Me parece una herramienta muy interesante que puede aportar muchas luces a padres y educadores, para ir "poniéndole patas" a la educación emocional de los más pequeños. 

Dislexia y Dytective


La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje que se caracteriza por un deterioro en la capacidad de reconocer palabras, lectura lenta e insegura y escasa comprensión.

Es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a uno de cada diez niños, pudiendo llegar a provocar su fracaso escolar. Para poder manejar dicho trastorno y mejorar el aprendizaje es fundamental la detección precoz y el trabajo específico de las dificultades de la mano de un especialista.

Una gran herramienta para ello es la aplicación Dytective U. Se trata de una aplicación que tiene tres formatos: para la familia, para el terapeuta y para el centro educativo. La app contiene una potente prueba de cribado llamada Dytective, validada científicamente, fácil de aplicar y con la que se generan informes automáticamente. Además, ofrece 42.000 juegos para mejorar las habilidades de lectura y escritura de manera lúdica y divertida.

La aplicación se puede descargar en la página web de la empresa social Change Dyslexia donde además hablan sobre la historia de su creadora y fundadora, la doctora Luz Rello y su libro Superar la dislexia (Ediciones Paidós, 2018).

Sin duda se trata de un gran recurso para la atención educativa de niños con este tipo de trastorno.

Retomamos la actividad del blog

Retomo la actividad de este blog por las exigencias de una de las asignaturas del Máster en Psicopedagogía que estoy cursando. 

Es cierto que me encanta escribir, y releyendo algunas de las entradas anteriores recuerdo lo que vivía y pensaba en el momento de escribirlas y me emociono mucho. También es cierto que la vida se me ha ido complicando, que ya no soy aquella maestra de infantil solterita que comenzó el blog, sino la directora de Educación Infantil de un colegio de más de mil alumnos y madre de dos niños de seis y tres años y de un bebé de 10 meses.

Además, en algún momento se me ocurrió la feliz idea de ponerme a estudiar el máster que he comentado, que me apasiona y trae de cabeza a partes iguales. Estoy aprendiendo mucho, muchísimo, pero también estoy viviendo muchos momentos de tensión, de agobio, de "no llego ni de Blas" y de "¿quién me mandará a mí ponerme a estudiar con el percalazo de vida que tengo ahora mismo?". Y del sueño que tengo ya ni hablamos, pues el único momento que puedo dedicar a estudiar y leer es por las noches, cuando los niños duermen. 

Consideraciones previas hechas, simplemente explicaros que voy a publicar en los próximos días una serie de recursos TIC útiles para la orientación educativa. 

Son recursos que utilizo en mi propia práctica educativa en el colegio o que he utilizado en los últimos años. Los publicaré con diferentes reflexiones, producto de mi experiencia de casi diez años en el mundo educativo en diferentes ámbitos: innovación educativa, atención a las Necesidades Educativas Especiales, acompañamiento familiar y didáctica de la Educación Infantil. 

Y quién sabe, quizá vuelva a escribir mis reflexiones en torno a la educación, como acostumbraba. Era realmente un ejercicio estupendo que me ayudaba a centrar mis pensamientos y darles forma. Pero no prometo nada, que luego nunca se sabe...

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Probando, probando...

La última entrada en este blog la escribí hace un año y medio.
En mi defensa sólo puedo decir que he estado metida en una espiral de actividad frenética de la que (creo) empiezo a asomar las cejas.
En este tiempo han sucedido cosas como comenzar a trabajar en un colegio de nueva apertura formando parte del equipo directivo, casarme y actualmente estar esperando mi primer hijo.

Pero recapitulemos un poco.
En los momentos de mayor actividad de publicación de este blog, yo ejercía como profesora sustituta en la etapa de Educación Infantil de un colegio en la zona norte de Madrid. O lo que es lo mismo: era el último mono en un colegio de la zona norte de Madrid. Pero, ojo, a mucha honra.
Mis súplicas fueron escuchadas e hice una entrevista para un colegio que abriría nuevo en la misma zona. Sin darme mucha cuenta, comencé a trabajar en este nuevo centro dirigiendo la etapa de Educación Infantil. Un poco fuerte, la verdad, teniendo en cuenta mi juventud y mi corta experiencia (en cuanto a tiempo). Pero las razones no vienen al caso, y el hecho es que nos lanzamos a abrir un colegio sin edificio y sin muchos medios.
Ese primer curso fue muy, muy duro. Sucedieron muchas cosas en muy poco tiempo, muchos cambios, las semanas se juntaban unas con otras y tantas veces tuve la sensación de estar corriendo detrás de los acontecimientos. Aprendí muchísimo, a veces de manera forzosa (según dice mi jefe con algo de pena).

Y es ahora, un año y tres meses después, cuando creo que tengo la calma y la perspectiva suficiente como para publicar mis reflexiones (que de eso va este blog). Y allá va una de ellas.
Durante este tiempo he aprendido que un colegio es fundamentalmente relaciones humanas y comunicación. Veamos: 
De arriba a abajo: de dirección al profesorado, del profesorado al alumnado. 
De abajo a arriba: del profesorado a dirección, del alumnado al profesorado. 
De manera horizontal: entre los integrantes del equipo directivo, dentro de cada equipo de profesores, entre los distintos equipos de profesores, entre los alumnos. 
De dentro hacia afuera: del colegio a las familias. 
De fuera hacia dentro: de las familias al colegio. 
Y externamente: entre las distintas familias. 

Hablando en términos materiales, nuestro elemento de trabajo son los niños, que son personas, y sus familias, que son personas también. Nuestro objetivo es que esas personas aprendan, crezcan, avancen y mejoren por medio de nuestra intervención. Nuestro producto, dicho aprendizaje

El éxito es difícil de medir. Por un lado tenemos las pruebas académicas externas. Sí, existe el sentimiento romántico de poder cambiar la sociedad haciendo que nuestros alumnos sean majos, buena gente y felices, pero como colegio debemos asegurar que consiguen los mejores resultados académicos que puedan alcanzar.
Por otro lado, tenemos las encuestas anónimas de satisfacción que pasamos al finalizar el curso a todas las familias de nuestros alumnos (tremendamente esperadas por el director y temidas por el resto del equipo), en las que los padres y madres del colegio nos ponen nota. 
Y por último, tenemos el número de nuevas matriculaciones cada curso que comienza. Se supone que la mejor publicidad de un colegio la hacen los padres de los alumnos de ese colegio, por medio del "boca a boca". Así, si los niños están contentos, los padres están contentos y hablan con otros padres, que traen a sus hijos al colegio. Pero este dato es bastante impreciso a la hora de determinar el éxito o no de un colegio, pues depende del número de niños que haya en la zona (la oferta y la demanda), depende de lo buen vendedor que sea el encargado de atender a las familias que vienen a pedir información sobre el colegio, y depende, claro está, del tipo de colegio que sea y cómo se trabaja (si ofrece un producto de interés). Por ello, el hecho de que un colegio esté lleno no siempre significa que sea un buen colegio, aunque muchas veces sí. Lo que sí es bastante determinante es que un colegio se mantenga lleno, año tras año, con la que está cayendo demográficamente.

Viendo todo este bollo, la conclusión a la que quiero llegar es que, para que un colegio funcione y funcione bien, para que los niños estén felices en el colegio y aprendan, para que los profesores estén contentos en su puesto de trabajo y se esfuercen en sacar lo mejor de sí mismos y de sus alumnos, para que los padres se alegren de haber elegido ese colegio para sus hijos y se impliquen en la vida del centro, y mantener el colegio lleno a pesar de la crisis y del 1,3 hijos por mujer en Españaes imprescindible que el equipo directivo sea un equipo muy humano
Es importante que sepa de números, de dineros, de haberes y deberes, de venta de producto y tenga visión de empresa. También es importante que sepa manejársela con la Administración Pública, esté al día en leyes y decretos de educación y tenga mano para tratar a la Inspección. Pero si un colegio es fundamentalmente relaciones humanas, el equipo directivo debe estar integrado por personas que sean muy humanas: que sepan relacionarse, que tengan auctoritas en su equipo de profesores (y no tanto potestas, que es lo fácil de alcanzar), con mucha inteligencia emocional, capacidad de comprensión, que sepa cuándo apretar y cuándo aflojar, que tenga un gran conocimiento del ser humano y un gran conocimiento de uno mismo. Y lo fundamental: que quiera a su equipo. Que haga un gran esfuerzo por conocer a su gente, por hacer equipo y por querer a su equipo.
Aunque sea una perogrullada, lo triste es que si estoy escribiendo sobre ello es porque al subir un escaloncito y ver las cosas desde una perspectiva distinta de la que tenía hace año y medio, he descubierto que hay colegios en los que el equipo directivo es muy poco humano. Y aparentemente la cosa funciona, incluso puede funcionar de verdad por un tiempo por la ilusión del profesorado, pero con el tiempo, el desgaste, el cansancio, los desencuentros... deja de ser así. 

Con este post, pongo la lupa en mí misma, pues en este tiempo de vacaciones, con una montaña rusa hormonal en mi interior, coincidiendo con el fin de año y su inevitable hacer balance, hay una pregunta que me ronda: "¿Estoy siendo lo suficientemente humana?" y como toda madre (aunque sea en potencia), hay otra: "¿Lo estaré haciendo bien?".

domingo, 26 de mayo de 2013

De flores va la cosa

No sé si será porque la primavera ha llegado de verdad, por el día de la madre, por ser mayo...

Sea por lo que sea, mi clase se ha llenado de flores.